Una novela romantica en la forma, pero no tanto en el fondo: cuando la escribio, su autora tenia ya un profundo conocimiento del corazon humano, y se muestra tan clarividente en la descripcion de las pasiones femeninas como en la de las masculinas. Nadie ignora lo que un hombre puede decir en semejantes circunstancias, leemos en uno de los momentos algidos del relato. Si, Sand ya conocia el lenguaje del amor, sabia todo lo que encierran las declaraciones, los juramentos, las cartas, los gestos, la impaciencia, los silencios. Sabia lo que los protagonistas (una joven de origen portugues y su primer amor: un aristocrata ingles que la abandono años atras) no saben todavia, lo que aprenderan a lo largo de este relato. Y estaba dotada de genio narrativo, en palabras de uno de sus admiradores: Gustave Flaubert.